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En salida misionera

Buenas tardes, mi nombre es Julia Pont y vengo a hablaros como portavoz de un proyecto que tenemos llamado Rainbow Family. Venimos como socio local de Manos Unidos y su campaña de 2023 Frenar la desigualdad está en tus manos que lucha por personas libres de pobreza, hambre y desigualdad.


Somos un grupo de mujeres que fundó este proyecto cuando algunas de nosotras viajamos a Calcuta, India, por primera vez con la fundación Kambia en 2018. Allí asistimos a un proyecto que llevan las religiosas de Instituto Bienaventurada Virgen María (Loreto) llamado Rainbow Homes fundado en 1985 por Sister Cyril, una religiosa que habilitó las azoteas de los colegios de Loreto para acoger a niñas que ni siquiera tienen casta a las que la sociedad llama las intocables y les da desde entonces además de alojamiento y comida, una educación con el objetivo de que puedan acceder a un futuro prometedor, donde puedan estudiar y formarse para tener una profesión digna.

Rainbow Family nace como un deseo de estas primeras voluntarias al volver a sus casas en España porque su voluntariado no se quedara en unos meses en Calcuta, sino que transcendiera a ello. Todos los veranos mandamos a un grupo de voluntarias a estos colegios para que hagan con las niñas un campamento como los que tenemos aquí, porque aunque la alimentación, la salud y la educación son imprescindibles, la diversión lo es también, sobre todo para una niña que está creciendo.

Yo soy cofundadora de este proyecto y os cuento brevemente mi experiencia. Antes de viajar a la India y en las formaciones necesarias tú te haces una idea en tu cabeza de cómo va a ser. Pues bien, nada de lo que te puedas imaginar se ajusta a la realidad de Calcuta, aunque haré un esfuerzo porque os acerquéis lo máximo posible.

En primer lugar, el choque cultural es abismal, allí se vive a otro ritmo al que te acostumbras como puedes. Todo va más lento y, sobre todo, todo es mucho más caótico. Parecen seguir un orden secreto que solo ellos entienden y en el que tú tienes que confiar con los ojos cerrados. Por supuesto lo que más impacta es que desde que te bajas del avión miras a la miseria humana a los ojos, a la mayor necesidad y pobreza que puedes imaginar. Las gentes de Calcuta viven en las calles. Y cuando digo esto me refiero a que hay calles enteras en las que vas por la calzada porque al caminar por la acera estás invadiendo los hogares de estas personas. Y la religión, que nosotros solemos llevar discretamente, allí se muestra como la parte más importante de tu identidad. Muchísimas religiones diferentes conviven en esta ciudad, entre la que está la nuestra, y la oración está a la orden del día en cualquier rincón de Calcuta.

Si esto no es motivo suficiente para volver a tu casa queriendo un cambio, luego están las niñas por las que nosotras luchamos. Son niñas como cualquier otro tipo de niña, solo que con una historia de trauma, maltrato y necesidad que no debe tener ningún niño. Cuando te conocen están emocionadas, te preguntan mucho por cosas que tú jamás te has planteado (¿tienes novio? ¿y Él te ha dejado venir aquí?), te miman y te tratan como si fueras su hermana mayor, y te enseñan su cultura y sus costumbres, deseando que participes de ellas. Hacemos muchas actividades con ellas que nunca han podido hacer como irnos de excursión al bosque en tren o cosas más sencillas como simplemente ir al cine y comer palomitas. Pero lo más importante que hacemos por ellas es que vean que hay algo más para ellas que lo que tuvieron sus madres. Que pueden ser mujeres como nosotras y, si no fuera así, pueden serlo sus hijas.

Y por supuesto, lo más importante que ellas nos dan a nosotras es una nueva forma no solo de pensar, sino de vivir. Donde lo importante ya no es lo que era, y en la que no puedes concebir no hacer nada con la vida privilegiada que Dios por fortuna te ha dado. Vuelves a casa con ganas de cambiar el mundo, con esperanza y con mucha energía. Estos años en Rainbow Family, del que me siento orgullosa de formar parte, me han demostrado que efectivamente como el lema de la Campaña de Manos Unidas Frenar la desigualdad está en tus manos. Desde aquí trabajamos unidas para que así sea y animamos a quien quiera ser parte de este cambio a conocernos más y colaborar de la mejor manera que pueda sobretodo, rezando por nosotras. Muchas gracias.

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